jueves, 20 de agosto de 2015
HISTORIAS DE CAFE
Me gusta sentarme en un café y observar a la gente. Un hombre de mediana edad esclavo de su teléfono, un estudiante corriendo para no perder el colectivo, dos amigas de pelo blanco hablando entre risas con toda la vida por delante, una pareja tan enamorada que parece no percatarse de lo que sucede a su alrededor. En cada uno de ellos hay una historia que nunca sabremos pero que podemos imaginar. Quizás hasta encuentres al amor de tu vida o hagas un nuevo amigo, ¿Por qué no?. Y si mirás bien, en cada una de esas personas vas a reconocer una parte de vos mismo. Y te vas a dar cuenta que bajarte del mundo un rato para sentarte a tomar un café no está nada mal...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario