El amor eterno tiene fecha de vencimiento. El amor verdadero, no. Es por eso que por más lejos que la vida se empeñe en mantenernos, y por más descreída que estés, yo voy a seguir amándote siempre como el primer día. Porque el amor verdadero no entiende de tiempo ni distancia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario