La razón y el contexto me pedían a gritos que no lo hiciera. Pero yo sabía que detrás de tus ojos tristes y tu sonrisa interminable se escondía algo que valía la pena descubrir. Sé que te asusta la idea de que sea yo quien te haga feliz, así como no estoy seguro de que funcione. Pero también sé que el amor no es para cobardes, y lo que pueda pasar vamos a descubrirlo juntos...
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